La tala o la cosecha de árboles implican el derrumbamiento de una parte del árbol o del árbol completo desde el tocón hacia arriba. Existen tres tipos de mecanismos para la tala: el talado de longitud-de-árbol, el talado de árbol-completo, y el talado de corte-a-longitud. Cada uno de estos mecanismos posee ventajas y desventajas. En la tala de longitud-de-árbol, los árboles son derrumbados y despuntados desde el tocón. El tronzado de la madera de un árbol en secciones de tamaño considerable y manejables ocurre en el área de descarga. Como resultado, un montón de restos de corta es usualmente creado y necesita ser tratado. La saca de árboles completos implica el derrumbamiento de árboles, que después son transportados hacia el borde de la carretera con limbs y tops todavía intactos. El derame, tronzado de la madera, y despunte de los árboles ocurre en el área de descarga. En la tala de corte-a-longitud los árboles son derrumbados, tronzados, y después organizados en el emplazamiento donde se encuentran los tocones. Cosechadoras son usadas para el derrumbe, desrame, y tronzado de árboles antes de ser amontonados en literas y traídos al área de descarga por medio de una recogedora.
En Canadá, el método de tala preferido todavía permanece siendo la saca de árboles completos. La tala de corte-a-longitud es más común en el derrumbamiento de árboles más pequeños que se encuentran en superficies planas o en plantaciones de árboles. En países Europeos como Finlandia, la tala de corte-a-longitud es bastante popular. El uso de la tala de corte-a-longitud en los Estados Unidos como también en Canadá depende de la región y de el tipo de especie de árbol que es derrumbado. Una de las ventajas la tala de corte-a-longitud es que perjudica menos que los otros dos métodos al medio ambiente.[1]
Las mayores preocupaciones con el medio ambiente también están influenciando las prácticas de la tala de hoy en día. La silvicultura se ha vuelto un tema controversial en el sector de la tala. Las compañías de ingeniería forestal en British Columbia ahora están requeridas de replantar cada árbol que talan y bajo su propio presupuesto debido a la tala masiva de árboles. Debates sobre las implicaciones ambientales sobre usar el corte a tala rasa en vez del derrumbamiento selectivo de árboles permanece intenso hasta el día de hoy.
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[editar] Historia
Los pueblos indígenas de British Columbia fueron el primer grupo de gente en talar los exuberantes bosques pluviales encontrados a lo largo de la costa oeste de la provincia, antes de que los inmigrantes Europeos llegaran. Los bosques estaban repletos de cedros rojos, abetos, píceas, y cedros amarillos. El cedro rojo era primordialmente utilizado por numerosas tribus costeñas debido a sus cualidades como la resistencia a la degradación; fue utilizado en todo desde viviendas, canoas, herramientas, canastas, ropa, ornamentación, y tótemes.[2] Grandes árboles de cedro a lo largo de la costa fueron derrumbados, haciendo primero un corte en la baja parte del árbol mediante el uso de una piedra o una cuna de madera dura y dirigiéndola hacia el tronco con un martillo de piedra y mango de madera. El proceso de derrumbamiento era intenso y trabajoso. El uso de hierro para los derrumbamientos de árboles por aborígenes se especula fue conseguido de los juncos Chinos y otros barcos náufragos.[3]
La primera etapa de la colonización en Norteamérica estableció la necesidad de construir barcos y pueblos. Esto ocasionó una inmediata demanda por madera y generó la evolución de la industria de la tala en diferentes partes del continente. En América, la tala comenzó en los 1600s cuando los primeros colonos llegaron a Jamestown. El talado pronto se convertiría en una importante y vital industria para la edificación de la economía Norteamericana. Para mediados de los 1800s, la producción de papel mediante el uso de pulpa de madera también estaba incrementando. El Noroeste del Pacifico, en particular, se convirtió en un intenso punto para la tala de árboles y rápidamente fue acreditado por la alta calidad de su madera. Para los 1820s, los primeros aserraderos comenzaron a operar y para el 1890, las compañías de talado estaban cosechando más de un billón de tableros anuales, según el Centro de Estudio del Pacifico Noroeste de la Universidad de Washington.[4]
[editar] La tala a mano
El talado como industria empezó siendo una operación manual. Leñadores derrumbaban grandes árboles con sierras y martillos. Las sierras-cruzadas eran un tipo de sierras que requerían un equipo de dos hombres para operarlas. Siendo un irascible artilugio, la sierra cruzada pesaba cerca de 121 libras (55 Kg.) y era bastante ruidosa e incómoda de maniobrar. Sin embargo, una vez sujeta en la base del árbol, una sierra cruzada podía derrumbar un árbol en rápidas velocidades con una relativa facilidad.[5] Otros tipos de sierras incluía las sierras de costilla y eventualmente las sierras a motor.
Al comienzo, la mayor parte de las operaciones de la tala eran realizadas cerca del agua. De esta manera, los troncos podían ser puestos directamente en el agua y ser transportados flotando hacia una fabrica cercana. Sin embargo, mientras que la cantidad de árboles cerca al agua se agotaba, el talado empezó a moverse hacia el interior de los bosques. Nuevos métodos de jarcia y transporte de troncos fueron empleados. Durante los 1800s, grupos de bueyes, caballos, o mulas, fueron los medios primordiales para el trasporte de troncos desde el interior de los bosques hasta un área de descarga cerca al agua.
Algunos equipos estaban compuestos de hasta ocho animales que eran conducidos al mismo tiempo por un bull puncher.[6] Los animales arrastraban el árbol desde la zona de derrumbamiento, jalándolo alrededor de tocones y escombros hacia un camino cuesta abajo. Estos caminos madereros eran caminos improvisados usados para el transporte de troncos desde un área con altitud hacia el agua. Una practica común durante esta época consistía en engrasar con aceite pesado los caminos cuesta abajo para así disminuir la fricción mientras los troncos eran arrastrados. Después de un tiempo, el término “grease the skids (engrasar las pendientes)” se convirtió en un término asociado con la aceleración de un proceso.[7] Los troncos eran puestos a un lado del otro y después enganchados usando una cadena. Esta cadena estaba conectada a un mecanismo de jale fabricado utilizando dos troncos con tableros montados encima que poseían un asiento para el tronquista. Equipos de caballos y bueyes serían integrados a este mecanismo para transportar los troncos. Una vez que los troncos eran jalados hacia el borde del agua, equipos más pequeños de caballos serían usados para construir log booms.[8]
Leñadores también tomaron la ventaja de usar canales de agua natural para mover los troncos. Los conductores de troncos guiaban usualmente a los troncos en arroyos y riachuelos cuesta abajo hacia agua mas abierta y accesible.[9] En algunas operaciones de talado, la madera era guardada en un tipo de reserva localizada detrás de una splash dam. Cuando la reserva estaba demasiado llena, un operador río arriba liberaría el exceso de agua de la reserva. Esto permitiría que un operador genere un surgimiento de agua cuesta abajo lo suficiente grande para transportar troncos. Una ataguía también sería construida situada cuesta abajo del río para proteger el campo de tala de ser inundado por la ráfaga de los troncos.[10]
Corrientes de agua también eran utilizadas para transportar troncos en largas vaguadas llamadas deslizaderos de troncos que transitan desde altas áreas hacia una fuente de agua. En la región de Kootenay en British Columbia, los deslizadores de troncos eran una eficiente forma de transportar y embudar los troncos hacia los aserraderos. Áreas bastante montañosas rodeando a los valles bastante forestados contienen abundante agua para su uso en canales. Los canales, construidos de madera aserrada, podían extenderse por millas, asemejándose a los modernos toboganes de agua que tenemos hoy en día. Era común que los deslizaderos sean construidos en lugares de inclinaciones graduales. La desventaja de los deslizaderos era el costo de construcción. Eventualmente mientras otros métodos de transporte eran desarrollados, el uso de flumes disminuyó.[11]
[editar] El talado a vapor con los cabrestantes portafiles
El uso de cabrestantes portafiles a vapor y de motores a vapor enganchados con tornos en el cojinete marcó el comienzo de la mecanización de la tala. Los cabrestantes portafiles a vapor modernizaron las prácticas y métodos de la tala y eran vitales en la mejora de la productividad. Los cabrestantes portafiles a vapor fueron usados en la tala por primera vez a comienzos de los 1880s y su uso continuó alto hasta los 1950s.[12]
Los primeros cabrestantes portafiles a vapor fueron llamados cabrestantes portafiles a vapor por lo que estos dependían de la energía a vapor transmitida a través de la combustión de madera. En los 1920s, la energía a vapor fue remplazada por los combustibles crudos como el diesel, el combustible, y eventualmente la energía eléctrica.[13] Desde este punto en adelante estas máquinas fueron referidas como cabrestantes o tornos diesel.
Un típico cabrestante portafil poseía tambores para sostener cables alrededor de 492 pies (150 m).[14] de largo que eran agregados a los troncos para: transportarlos fuera de los bosques, cargarlos hacia el área de descarga, mover y transportar el equipo de tala y los campamentos, y rig up los árboles.[15] Los primeros cabrestantes portafiles a vapor eran de bobina única y también ofrecían una línea principal y un aparejo elevador que eran arrastrados de regreso al derrumbamiento de madera para un segundo turno por medio de uso animal. Un segundo cable llamado cable de retorno fue agregado gradualmente y era usado para jalar la línea principal y el aparejo de regreso a la madera. Eventualmente, los cabrestantes portafiles a vapor remplazaron los más anticuados métodos de aparejo y transporte con equipos de bueyes y caballos y deslizadores de troncos.[16]
Los cabrestantes portafiles a vapor usados en la tala varían en tamaño. Al comienzo el término se aplicó a motores a vapor de menos de un caballo de fuerza.[17] Cuando su uso probó ser efectivo, más grandes cabrestantes portafiles a vapor, llamados remolcadores de troncos o módulos remolcadores de troncos, se emplearon. Los remolcadores de troncos eran básicamente un cabrestante portafil sobre durmientes u orugas y montado encima de un carro ferroviario. El remolcador de troncos Lidgerwood era uno de los remolcadores de troncos más grande de este tipo y no solo operaba como un remolcador de troncos, transportando y entregando troncos directamente al área de descarga, sino que también los cargaba directamente en vehículos ferroviarios. El remolcador de troncos Clyde, otro popular cabrestante portafil con motor a vapor montado en orugas, era capaz de sujetar los troncos en cuatro puntos distintos y al mismo tiempo.[18]
Un tipo de cabrestante portafil a vapor más pequeño llamado plataforma auxiliar tenía una función en las operaciones de la tala completamente distinta. Las plataformas auxiliares tenían durmientes y eran montadas en un vehículo ferroviario similar al encontrado en un remolcador de troncos pero venía equipada con un brazo pluma y eran primordialmente fabricadas para recoger troncos comerciables que caían de los carros ferroviarios durante su transporte. Similar a un remolcador de troncos, el cabrestante portafil era usado para recoger los troncos hacia adentro y después las tenazas en la máquina recogerían y descargarían los troncos en carros plataforma.[19]
[editar] Desembosque con cable rastrero
Troncos arrastrados por cable sobre el suelo por medio de un cabrestant portafil a vapor o por un grupo de caballos o bueyes a lo largo de un camino cuesta abajo era conocido como el desembosque con cable rastrero.[20] Un ingeniero de cabrestantes portafiles llamado donkey puncher era responsable por la eficiencia de la operación y el mantenimiento del cabrestante portafil. Un eslinguero enganchaba el extremo del cable en el tronco. Cuando esto sucedía, un whistle punk soplaría un pito para señalizar que el tronco estaba listo para ser recogido. El donkey puncher después se encargaría de que el cabrestante portafil a vapor comience a recoger el tronco.[21] El temprano uso de cabrestante portafil a vapor en la tala era exclusivamente basado en señales transmitidas por el whistle punk.[22]
[editar] Desembosque con cable de tiro alto
El gran cabrestante portafil remolcador de troncos propulsado a vapor usado en la tala a comienzos de los 1900s incluía muchos más complicados sistemas de aparejos que los cabrestantes portafiles a vapor básicos. Por ejemplo, los remolcadores de troncos usaban un sistema de cables aéreos y estaciones de bloqueo por encima de un inmenso árbol mástil. Este método de la tala se conoció como el desembosque con cable de tiro alto y parecía una gigante fábrica sin techo en el medio del bosque. El remolcador de troncos transportaba madera suspendiendo la madera por encima del suelo, prácticamente “volando” los troncos hacia el área de descarga. Este tipo de operación en la tala de hoy en día también es llamada saca por cable con motor y desembosque.[23] El desembosque con cable de tiro alto en conjunción con los remolcadores de troncos significó que los árboles situados en terrenos montañosos y en la profundidad de los barrancos podían finalmente ser accedidos y talados. A veces los remolcadores de troncos eran encadenados a un vehículo ferroviario que entregaba los troncos al continuo carros ferroviarios para su transporte.[24] Un elemento vital para una exitosa operación de desembosque con cable de tiro alto durante esta época era encontrar un bueno y alto árbol mástil. Este operaba como un poste central para la red de cables que se estrechaban en el casquillo-cojinete, arranchaba los árboles y los recolectaba haciendo montones. Cuando el desembosque con cable de tiro alto fue realizado por primera vez en la industria, la altura promedio de un árbol mástil era de 70 pies (31 m). Para el 1920 era común que los árboles mástil lleguen a medir 150 pies (46 m) de altura. Un leñador llamado trepador utilizaba botas con púas y usaba un circuito de cable ajustado alrededor del árbol al cual se iba a trepar.[25]
[editar] Desembosque por ferrocarril
Las vías férreas fueron una pieza fundamental en la continua evolución de la industria de la tala. Las primeras vías férreas para el desembosque por ferrocarril fueron rudimentariamente construidas utilizando la misma madera siendo transportada afuera de los bosques. Las vías férreas fueron construidas inicialmente para transportar madera de un área de descarga hacia las fábricas para continuar el procesamiento. Mientras que las operaciones de la tala eran movidas tierra adentro alejándose de las salidas hacia el agua, las vías férreas eran construidas para poder transportar la madera afuera de estas áreas. En efecto, podría ser discutido que las vías férreas crearon la primera verdadera forma mecanizada para transportar troncos por grandes distancias como una milla (1.6 Km.) o más, tan temprano como para los finales de los 1800s.[26] El desembosque por ferrocarril tenía numerosas ventajas. Ferrocarriles podían operar en terrenos más rugosos que los bueyes y caballos. Las vías férreas podían ser implantadas en grados más empinados y podían ser expandidas tierra adentro en los bosques. Los ferrocarriles también podían transportar directo a la fábrica cantidades más grandes de madera en menos tiempo utilizando vagones o vagones plataforma. Los leñadores ahora tenían un efectivo medio de transporte de adentro afuera de los bosques viajando en un especializado vehículo ferroviario aparejado llamado crummy. El crummy estaba equipado con bancos de madera y un calentador de bidón de aceite con un chimenea sobresaliendo del techo el cual proveía calefacción.[27]
Emparejado con el uso de cabrestantes portafiles a vapor y del desembosque con cable de tiro alto, la industria de la tala observó por primera vez un nivel de productividad sin precedentes. Para el 1912 en British Columbia, por ejemplo, hubo un estimado de 227 millas (365 Km.) de vías férreas colocadas por 22 distintas compañías de la tala a lo largo de la costa.[28] Sin embargo, la construcción de las vías férreas era bastante costosa. Otra desventaja era el problema de los ferrocarriles, los cuales se descarrilaban fuera de las vías.
[editar] Camiones madereros
La desaparición de la tala ferroviaria fue provocada por el uso de camiones madereros. En B.C., los camiones madereros reemplazaron a el desembosque por ferrocarril en los 1940s.[29] Eventualmente los camiones estaban en competencia con los ferrocarriles y probaron que no sólo eran menos costosos, sino que también eran más maniobrables y confiables para mover troncos fuera de los arbustos, especialmente en altos niveles. La introducción de motores de combustión interna como los motores a gasolina y a diesel y su consiguiente amplia adopción por automóviles rápidamente brindó una alternativa a las pequeñas operaciones de la tala que no podían darse el lujo de invertir en la construcción de vías férreas. Algunos de los primeros camiones madereros usados transitaban a lo largo de caminos de traviesas construidos de madera rústica. Mientras que la incorporación de los camiones madereros en la industria fue lenta, el excedente de camiones militares después de la Primera Guerra Mundial y de nuevo después de la Segunda Guerra Mundial incrementó su uso en la tala.[30] Avances en los diseños de camiones y en motores con caballos de fuerza significó que los camiones podían transportar cargas más grandes y pesadas por distancias más largas. El desarrollo del mejorado y más seguro sistema de frenos y la implementación de neumáticos más sólidos con bandas de rodamiento más durables también catapultó el gradual uso de camiones en la industria de la tala.[31] Otros factores que contribuyeron al cambio de ferrocarriles por camiones fue inmensa cantidad de maquinaria disponible para el movimiento de tierra después de la Segunda Guerra Mundial. Este equipo como los buldózeres y los camiones de volteo eran usados para forjar los caminos madereros en los bosques. La construcción de caminos con buldózeres era menos costosa y consumía menos tiempo que por medio de un equipo de trabajadores manuales.
[editar] Equipo maderero
Para los finales del siglo XIX, una segunda ronda de mecanización en la industria de la tala ocurrió. Esto consistió en un cambio de la dependencia de trabajo manual y de sierras para el corte de árboles hacia una dependencia de derrumbamiento especializado y equipo para la cosecha. La naturaleza de la industria cambió dramáticamente, convirtiéndose en un trabajo anual en vez de ser un trabajo de temporada. El uso de inmensa maquinaria para la cosecha también alteró el paisaje forestal. Más caminos y áreas de descarga que cualquier tiempo atrás se construyeron y los bosques estaban siendo rápidamente despejados sin tener suficiente tiempo para regenerarlos. La tala rasa resultó en la erosión de la tierra y el traslado de vida salvaje.
El remolcador de troncos sobre ruedas, introducido en los 1960s, fue una de las muchas piezas especializadas de equipo para la tala que abrió su camino hacia los bosques y cambió la forma en que la tala era realizada. Nueva maquinaria también reorganizó como los leñadores trabajaban. Con el remolcador de troncos, los leñadores trabajaban en organizados equipos de a cinco en un tipo de línea de ensamblaje – dos hombres derribaban el árbol, un operador del remolcador de troncos transportaba el árbol fuera del bosque, y dos hombres más tronzaban el árbol en secciones mas pequeñas.[32] Desde 1960 en adelante, una gama de nueva maquinaria para el la tala como la tronzadora circular múltiple, las apiladoras, las recogedoras y las cosechaodoras de control individual fueron desarrolladas y utilizadas en bosques en reemplazo del trabajo manual. La tala pronto evolucionó en una industria que demandaba expertos leñadores dispuestos a trabajar todo el año en vez de trabajadores sólo de temporada y sin experiencia.[33][editar] El talado hoy en día: un vistazo a British Columbia
Los bosques abarcan aproximadamente dos tercios de la tierra continental de British Columbia. Las especies de árboles aborígenes de British Columbia que son mayormente talados incluyen el cedro rojo del oeste, el pino ponderosa, y el pino torcido. La mayor parte de la tierra en esta provincia es pública, lo cual significa que el manejo de los bosques de British Columbia es responsabilidad y está bajo la jurisdicción del gobierno provincial. El gobierno distribuye lo que se llama el “terreno de la Corona” a una variedad de compañías forestales a través de la venta de derechos en pie y una regulación de la tala anual de árboles. Estas compañías forestales después contratan contratistas independientes y por consiguiente, bastante de la industria de la tala British Columbia hoy en día es basada en contratos.[34]
La madera producida es en mayor parte madera tierna y es utilizada para hacer madera elaborada, contrachapados, tablones, tejas, papel de periódico, y pulpa y productos de papel. En efecto, la mitad de la madera tierna de Canadá proviene directamente de British Columbia y durante su historia los productos forestales han abarcado la mitad del total de exportaciones de la provincia. Sin embargo, el importante papel que la tala tomó en la economía de British Columbia comenzó a disminuir en los 1990s. En las últimas décadas, la industria de la tala se ha visto enfrentada a varios obstáculos incluyendo productos forestales de menor precio y la larga disputa con el gobierno de los Estados Unidos sobre la madera tierna. Estos cambios son evidenciados por una notable baja en los niveles de empleo dentro de la industria.[35]
[editar] Lista de equipo
- Talador-Apilador
- Camión maderero
- Cargador de madera
- Cosechadora
- Desramador
- Malacat
- Motor de tracción a vapor
- Remolcador de madera
- Sierra
[editar] Referencias
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